Las crisis económicas y las consecuencias de una exigencia de producción,
favorecieron un ritmo laboral que muchos trabajadores padecen y que puede
llevarlos a sufrir problemas físicos y psíquicos, como resultado del estrés que
este tipo de situaciones provoca. Un informe elaborado recientemente por médicos
de la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica da cuenta de las principales
patologías relacionadas con el sector.
La Industria es uno de los sectores productivos que más trabajadores emplea,
que mantiene salarios elevados. Y fundamentalmente que genera muchas
expectativas. Pero poco se habla de las condiciones de trabajo de los más de
3.400 trabajadores que emplean actualmente las empresas metalúrgicas. De ellos
el 40 por ciento son contratados.
Según un informe elaborado por la obra social metalúrgica, las patologías
osteomusculares son las que más los afectan, entre ellas las tendinitis y el
túnel carpiano y contracturas. El director Médico de dicha obra social, Jorge
Lozano, asegura que es muy frecuente la llegada de pacientes con estos
problemas, en ese orden, también hernias de disco, tensiones musculares,
escoliosis entre otros. Algunos dolores propios del trabajo, malas posturas y
las tareas repetitivas que les genera dolor.
Luego se ubican las infecciones respiratorias. Faringitis, sinusitis. No tanto
en el trabajador de fábrica, pero si de la industria textil por las pelusas de
las telas, dados por este tema.
La salud mental también ocupa un lugar importante. Cada vez son más las
patologías psiquiátricas, como angustias, ansiedades, síndromes de estrés y
ataques de pánico son las principales consultas en este sentido.
Los horarios de trabajo generan en los empleados del sector otro problema
importante: el insomnio. “Hay fábricas que entran demasiado temprano a trabajar,
los empleados se tienen que levantar cuatro y media o cinco de la mañana. A lo
mejor a las siete u ocho de la noche ya están durmiendo y comiendo en un horario
inadecuado”, comentó Lozano.
Desde el gremio metalúrgico aseguran que los temas de salud ocupan un lugar de
prioridad. “Nosotros hemos hecho una comisión trabajando sobre los aspectos que
más afectan la salud de los trabajadores y observando puntualmente los puestos
laborales”, sostiene Emilio Saldaño, secretario Administrativo de la UOM.
Su descripción de los ritmos de trabajo dentro de las empresas demuestra que los
puestos están cada vez más al límite.
El Secretario, que hace 27 años trabaja en fábricas, remarca que hoy el problema
son los ritmos. Y da un claro ejemplo de ello: “Años atrás en una línea de
trabajo para hacer mil productos, hacían falta 30 trabajadores, hoy las empresas
lo hacen con 12. Los ritmos son muy distintos, los elementos de trabajo
también”.
El rol de los delegados dentro de las empresas es fundamental. “La gente se
adapta a las exigencias cuando muchas veces no debería ser así, y si no está el
delegado controlando eso te ponen al límite”, sostiene. “El delegado debe
intervenir, porque lo observa él mismo y por pedido de la misma gente que tiene
que advertir cuando les exigen más de lo que se debe. Y si no lo hace el propio
trabajador debe quejarse, y para eso se renuevan todos los años los delegados.
Es lo más democrático que hay”.
« Volver
|
|